Maracuda: aventuras prehistóricas y magia en la nueva película de Viktor Glukhushin
Maracuda: una aventura prehistórica sobre crecer y encontrar tu lugar
Viktor Glukhushin vuelve a la animación con una película que mezcla humor, color y algo de magia para contar una historia sencilla y honesta sobre la infancia: Maracuda, que llega a los cines el 24 de abril. Situada en una versión juguetona de la Prehistoria, la película sigue al joven Maracuda en su viaje hacia la madurez, una aventura que habla de expectativas, responsabilidad y del difícil pero necesario aprendizaje de ponerse en el lugar del otro.
La trama es directa y efectiva: Maracuda es hijo de un respetado líder tribal y siente la presión de estar a la altura de las expectativas familiares. Para demostrarse a sí mismo, se interna en un bosque misterioso donde conoce a Tink, un pájaro extraterrestre con poderes mágicos. Juntos vivirán peripecias entre ardillas dientes de sable, suricatos encantadores e incluso dinosaurios —todo aderezado con licencias divertidas y toques de ciencia ficción—. Un incidente transforma al padre de Maracuda en una criatura pequeña, y el niño tendrá que aprender a guiar a Tink para que controle sus dones. Ese giro sirve como eje para que ambos —hijo y padre— se entiendan mejor y crezcan, cada uno a su manera.
En apenas 90 minutos, Glukhushin —recordado por títulos como Nutcracker and the Magic Flute (2022) y Mi dulce monstruo (2021)— consigue un ritmo ágil, personajes entrañables y escenas de acción que mantendrán entretenida a toda la familia. La película invita a reírse de las pequeñas rencillas cotidianas entre padres e hijos: las expectativas, las distracciones de la infancia y la búsqueda de autonomía aparecen aquí de forma humana y con humor, sin perder de vista una reflexión afectiva sobre la identidad y el lugar que cada uno ocupa en el mundo.
Aunque la ambientación es claramente prehistórica, la película no se toma en serio las reglas del pasado y juega con la fantasía: la magia y la imaginación son herramientas para hablar de temas reales —la responsabilidad, la aceptación de los cambios y la construcción de puentes entre generaciones—. Es precisamente esa mezcla entre lo fantástico y lo íntimo lo que hace que Maracuda funcione como propuesta familiar: por un lado, ofrece aventuras y acción; por otro, propone momentos de ternura y comprensión que los padres reconocerán y los niños disfrutarán.
Técnicamente es una coproducción entre Hungría y Rusia y su distribución en España corre a cargo de Vercine. Además, estará disponible en versión catalana y en euskera, lo que facilita que más público pueda vivir la experiencia en su idioma.
En definitiva, Maracuda se presenta como una opción divertida y conmovedora para ir al cine en familia: una historia con alma de cuento, visualmente colorida y con un mensaje claro sobre el poder del autodescubrimiento y la empatía. Si buscas una película ligera, honesta y apta para todas las edades, apunta la fecha: 24 de abril.



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